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jueves, 17 de septiembre de 2015

¡Cuando DIOS ordena... hasta el diablo obedece!!!


Esta es la historia de una mujer devota, fiel y cristiana.
Ella atravesaba una dura situación económica. Su esposo,quien se encargaba de todo, había fallecido y mientras se resolvían los trámites de la pensión, la viuda y sus tres hijos se encontraban sin más recurso que la benevolencia de sus seres queridos y conocidos, pero llegó el tiempo en que ya ni ellos pudieron ayudarla. La mujer, agobiada y temerosa por el sostén de sus tres pequeños, hizo lo que toda mujer sabia y dependiente de Dios haría: Orar. Al comienzo fue una oración normal, pero a medida que pasaba el tiempo, ésta se convirtió en un clamor tan fuerte que llegó a oídos de su vecina, quien era una bruja reconocida en todo el pueblo.

Al principio la vecina no le dio importancia, solo se burlaba de su situación y la ignoraba, pero con el correr de los días el clamor de aquella mujer se le hacía cada vez más y más insoportable, tanto así que se dio a la tarea de buscar una solución, y creyó encontrarla al reunir una cantidad considerable de víveres y abarrotes que encontró en su casa para llevárselos a su vecina y poder burlarse de ella y su Dios. Salió de su casa llevando a cuestas el gran paquete y se dirigió hacia la casa de su vecina, al llegar, tocó la puerta y esperó respuesta, la mujer viuda abrió la puerta y se asombró al ver a su vecina, quien sin perder tiempo apuntó a decir, con una enorme sonrisa en su cara: "vecina he escuchado por muchos días sus ruegos y al ver que su Dios no le responde, he decidido traerle esto de parte de mi señor, satanás", la mujer, sin salir de su asombro, igualmente sonriente, tomó el paquete y sabiamente respondió: "gracias vecina, es que cuando Dios ordena, hasta satanás obedece".

"Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28"

Sin importar la situación Dios la usará para enseñarte, guiarte o corregirte, lo único que debes tener presente es que siempre El está al control de todo. No hay detalle que escape de su control, aún cuando parezca lo contrario, cuando crees que todo en tu vida, aparte de ser malo, sucede sin razón o motivo alguno, no es cierto, Dios lo tiene todo "fríamente calculado", aún si piensas que es malo, Dios lo puede transformar en bien. Piensa: El es dueño del pasado, presente y futuro, es decir, tiene una visión panorámica de tu existencia, tu sólo tienes dos puntos de visión, pasado y presente, y , generalmente, solemos tener mala memoria, por lo que nuestra visión siempre será cegada.

No dejes de orar, no cese tu clamor, importuna a tu juez (Lc. 18:3-7), que de una u otra manera encontrarás respuesta...aún si es satanás quien la transporta.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Heme aquí, ¿envíame a mí?

¿ A quien enviaré, y quien irá por nosotros?
Al escuchar esta pregunta, uno no puede mas que entender que Dios tiene una urgencia en su voz, porque él estaba buscando a alguien que fuera a llevar su mensaje. Un mensajero que fuera fiel, y que lo diera exactamente como Él lo daba.
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí envíame a mí” (Isaías 6:8). Este texto en la Biblia es conocido como el llamamiento de Isaías, llamado a ser mensajero de Dios.

En estos tiempos, la iglesia esta desenchufada a lo que esta sucediendo alrededor de ella. Las almas se están perdiendo, y no hay muchos que sientan el dolor que esto le causa a Dios.

EL DOLOR QUE TIENE DIOS EN SU CORAZÓN
a) Porque las almas se están perdiendo.
b) Porque no tiene a quien enviar.
c) Porque su iglesia esta distraída con las cosas de este mundo.

Hoy en día, se están levantando muchos ministerios de alabanza por todas partes del mundo; Pero lo que más se necesita hoy en día en el pueblo de Dios son misioneros que vayan y lleven el evangelio de salvación a todo el mundo. (Romanos 10:14-16)

¿Porque muchos no sienten el dolor que siente Dios?
Será Porque estamos ocupados en nuestras cosas, en lugar de estar ocupados en las cosas del Señor.

Jesús dijo: “…¿Porque me buscabais? ¿ No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar” (Lucas 2:49)

Por esta razón Jesucristo nunca se desvió, porque siempre se mantenía ocupado en los negocios de su Padre. Hoy en día, esto es al revez, nosotros nos desviamos por no estar en los negocios de nuestro Padre.

SITUACIÓN DE LA IGLESIA (EN GENERAL)
La condición de la iglesia de hoy en día, se puede comparar a la parábola de la gran cena:

“Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. Otro dijo: he comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. Y otro dijo: Acabo de casarme, y no puedo ir”. Lucas 14:15-24

Los tres excusados:
  • El que compro una hacienda
  • El que compro una yunta de bueyes
  • El casado

No se lee que la Biblia prohíba alguna de estas tres cosas. En sí el problema no esta en ninguna de estas tres cosas, sino en que cada uno de los excusados le dio prioridad a sus cosas, antes que darle prioridad al Señor.

El primer excusado:
Dice la Biblia que esta persona compró una hacienda y que iba a verla. Esta claro que nadie compra sin ver. Podríamos decir que la verdad no era esta, de la hacienda, sino que esta persona estaba afanada en los negocios de este mundo. Y dándole primer lugar a los negocios de este mundo, que a los negocios de Dios. Y para él era más importante una hacienda que atender a la gran cena, la cual ya estaba preparada para él.

El segundo excusado:
La Biblia dice que esta persona había comprado cinco yuntas de bueyes, este segundo excusado casi era primo del primero, porque casi andaban en lo mismo, el primero en los negocios y este en el trabajo. Así hoy en día muchos que se excusan de no atender a la iglesia por causa del trabajo, porque dicen: Que ya no les alcanza el dinero. Por esto es que tienen que trabajar, incluso horas extras.

El tercer excusado:
La Biblia dice que esta persona se acababa de casar. Como que si esto fuera un impedimento para que la persona atendiera. Este le dio preferencia a su matrimonio, antes que al Señor. Jesús dijo: “ De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios. Que no haya de recibir mucho mas en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” (Lucas 18:29-30).

RECUERDA:
Estimado amigo(a) olvida ya las excusas, comienza hoy mismo a buscar esa corona de vida que el Señor Jesús le dará a los que le sigan y le amen. La escritura dice en Hechos 17-30: Dios habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al hombre con justicia. Hechos 2-38: Arrepiéntanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados y recibirán el don del Espíritu Santo.

Si lo sigues, y le obedeces, el Señor Jesucristo llenara tu corazón y todo lo que hagas tendrá color en tu vida, encontraras la verdadera razón de vivir y el motivo por el cual fuiste creado; nunca olvides que vivir para Dios es la máxima meta del hombre en la tierra. Dios te bendiga.


viernes, 11 de septiembre de 2015

NOTICIAS: Funcionaria cristiana va a la Cárcel por denegar licencia de matrimonio gay en EE.UU.

La funcionaria Kim Davis testificó durante unos 20 minutos y se mostró muy emotiva. Describió cómo se convirtió en cristiana y dijo que es incapaz de creer en otra cosa.
WASHINGTON, Estados Unidos.- Un juez federal de Estados Unidos ordenó el envío a prisión de una funcionaria del estado de Kentucky que se ha negado a dar licencias de matrimonio a parejas homosexuales, pese a que el Tribunal Supremo legalizó ese tipo de uniones en todo el país en junio.
El juez David L. Bunning ordenó encarcelar a Kim Davis, y estableció que no será puesta en libertad hasta que obedezca al Supremo, que dictaminó el pasado lunes que la funcionaria debe empezar de manera inmediata a emitir licencias matrimoniales a todo tipo de parejas.
“El tribunal no puede consentir la desobediencia de una orden emitida legalmente”, argumentó el juez al considerar que una multa no sería suficiente para disuadir a la funcionaria y dictaminar que debe permanecer en custodia policial.
Antes de la audiencia, más de 100 personas se concentraron ante la corte federal de Kentucky que lleva el caso para manifestar su apoyo o rechazo a la actitud de Davis.
La funcionaria decidió dejar de emitir cualquier licencia de matrimonio en junio, cuando el Supremo falló a favor de la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo en todo el país, una decisión histórica que anuló la potestad de los estados para prohibir el casamiento entre homosexuales.
Así, el matrimonio homosexual se convirtió en un derecho constitucional en Estados Unidos, lo que obliga a los trece estados que entonces todavía lo prohibían, entre ellos Kentucky, a permitir que las personas del mismo sexo puedan casarse.
Cuando el gobernador de Kentucky, el demócrata Steve Beshear, ordenó a los juzgados emitir licencias de matrimonio a los homosexuales, Davis decidió interponer una demanda en una corte federal, con el argumento de que sus creencias religiosas la excluyen de tener que cumplir con esa obligación.
Davis llegó hasta el Supremo, que este lunes le ordenó que, de manera inmediata, comenzara a emitir licencias matrimoniales a todo tipo de parejas, homosexuales y heterosexuales, mientras la funcionaria sigue con el proceso legal en instancias judiciales inferiores, algunas de las cuales ya han rechazado su causa.
Kim Davis testificó durante unos 20 minutos y se mostró muy emotiva. Describió cómo se convirtió en cristiana y dijo que es incapaz de creer en otra cosa.
April Miller, una de las mujeres que intenta obtener licencia, también presentó testimonio. Dijo que había votado por Kim Davis en las elecciones, y que su presencia ahí se debía únicamente a la obtención de su licencia y no para intentar cambiar las creencias de Davis.
En una declaración divulgada por sus abogados esta semana, Davis defendió que no siente “hostilidad” hacia nadie ni actúa “con mala voluntad”.
“Para mí, esto nunca ha sido un tema de ser gay o lesbiana. Es sobre el matrimonio y la palabra de Dios”, aseguró.
Fuente:AAE/televisa

Una simple Mentira

Susy, pensó que sus padres no le darían permiso para ir a una fiesta con sus amigos, de manera que les dijo que iría al cine con una compañera. Aunque se sintió un poco mal porque no les dijo la verdad, tampoco le dio mucha importancia y se dispuso a divertirse.


La fiesta estuvo genial, Susy se había divertido como nunca. Al terminar, su amigo Pedro, que había tomado bebidas alcohólicas y algo de drogas, le propuso llevarla a su casa.

La joven no dejó de notar el estado deplorable en que se encontraba su amigo, pero aún así aceptó la invitación. De repente, Pedro comenzó a propasarse. Éste no era el tipo de diversión que ella pretendía y, en ese momento, pensó que sus padres tenían razón. Quizás era demasiado joven para este tipo de fiestas.

Dándose cuenta que la situación se estaba poniendo muy difícil, suplicó a Pedro que la llevara a su casa. Pero éste, fuera de sí, aceleró su coche y empezó a conducir a toda velocidad.

Susy, asustada y desesperada le rogó que fuera más despacio, pero cuanto más le suplicaba, él más aceleraba. De repente, vio un gran resplandor. ¡Dios, ayúdanos! ¡Vamos a chocar! Ella recibió toda la fuerza del impacto.

Como en una nube, sintió que la sacaban del auto y oyó que decían: ¡Llamen a la ambulancia! ¡Estos jóvenes están heridos!

Despertó en el hospital…
Estaba rodeada de médicos y enfermeras, que trataban por todos lo medios de salvarle la vida. Mientras le decían que el accidente había sido muy grave y había tenido mucha suerte de estar viva, le comunicaron que su amigo Pedro había fallecido.
–¿Y la gente del otro vehículo? –preguntó Susy, con preocupación.
–Todos murieron, fue la respuesta.

Susy, le pidió a Dios, que la perdonara. ¡Solo quería divertirme!, repetía…
Dirigiéndose a una de las enfermeras le preguntó por sus padres y por qué no estaban a su lado. Cuando vengan, dígales que estoy arrepentida de haberles mentido y que me siento culpable por esta tragedia. La enfermera trató de calmarla, sin decirle nada.

Una vez recuperada, la joven se enteró que las personas que iban en el otro vehículo eran sus padres que habían salido a buscarla.

Una simple o inocente mentira, puede terminar en una tragedia. Después, todo se convierte en remordimientos y una vida llena de dolor y culpabilidad.

«Hay momentos en los que decir NO, no es un signo de cobardía, sino todo lo contrario, es ser muy valiente y sabio»

"Los labios mentirosos son abominación a Jehová;
Pero los que hacen verdad son su contentamiento".
Proverbios 12:22


VENCER CON EL BIEN

Este es un relato acerca de un hombre de avanzada edad, quien estaba instruyendo a su nieto sobre los asuntos de la vida.

Él le dijo: “Soy testigo de cómo una terrible pelea se lleva a cabo dentro de mí, es una pelea sin tregua entre dos bandos. Un bando es malo y lo conforman el odio, la envida, la ira, el resentimiento, la vanagloria, el orgullo, la vanidad, la codicia. El otro bando es bueno, y en él están el amor, la bondad, la paz, la esperanza, la humildad, la confianza. Ésta pelea no sólo se está ejecutando dentro de mí, sino también, dentro de toda persona”. 

El niño cavilando sobre el tema, preguntó: ¿Quién obtendrá la victoria?
A lo que su abuelo respondió: El que Tú escojas alimentar.

Amigo (a), hermano (a) aunque ésta no es una parábola cristiana, podemos hallar una gran realidad en la humanidad. Hoy, examinemos nuestras vidas y veamos la gran batalla interna que se está llevando a cabo dentro de nosotros, y veamos a que bando estamos alimentando más.

Veamos la palabra de Dios: "No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos. No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor. Antes bien, «Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta.» No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien. Romanos 12:17-21 (NVI)

Pablo en estos versículos, sin duda, nos habla acerca de éste punto, del conflicto interno que nosotros tenemos. Somos testigos vivientes de esta guerra en nuestra mente. Como ya se los he mencionado, la batalla principal la llevamos en nuestras mentes. Es allí donde germina el odio, la ira, la vanidad, la codicia, el rencor y demás, todos estos sentimientos son alimentados y su influencia radica en la maldad que mueve este mundo. Es aquí, en la mente, donde se lleva a cabo esta atroz batalla sin tregua, y si no ejercitamos nuestras vidas con la intimidad con Dios, o en su Santa Palabra, o no nos llenamos de su Santo Espíritu, sin lugar a dudas seremos vencidos.

¿Qué podemos hacer para hallar la victoria en esta batalla?
¡Busquemos ser llenos del Espíritu Santo, y alimentemos nuestras vidas con su Santa Palabra! 

Todos hemos pasado, y algunos pueden estar pasando, momentos muy difíciles, situaciones que nos desalientan y entristecen, ya sean enfermedades; problemas financieros; problemas en sus hogares, entre esposos o entre hijos. Como en casi todos los casos, estos problemas impiden nuestra correcta devoción a Dios.  Si esto nos detiene, si esto nos paraliza, estamos dejando que el mal nos venza. Estamos permitiendo que el mal nos desvíe de la voluntad de Dios, estamos permitiendo que el enemigo detenga las bendiciones que Dios tiene para nosotros.

Al acontecer esto, hemos permitido el endurecimiento de nuestros corazones. ¡Cuán peligroso es esto! Ya que esto produce que nuestra mente, no esté acorde a la voluntad de Dios. Al permitirle al enemigo que tome ésta iniciativa en nuestras vidas, y las mismas al encontrarse fuera de la voluntad de Dios, de nuestro corazón comenzará a germinar lo contrario a la voluntad de nuestro Dios, lo contrario a la Palabra de Dios; lo contrario al perdón: el rencor; lo contrario a la humildad: el orgullo, lo contrario al amor: el odio, lo contrario al sometimiento a Dios: la rebeldía hacia Dios.
En lugar de glorificar a Dios, lograremos que otros blasfemen el nombre de Dios por nuestro andar. 

¿Permitiremos que suceda esto?
De ninguna manera, tenemos que alimentar el Espíritu dentro de nosotros.
¡Dejemos que Él tome el control de nuestras vidas!
Andemos por el Espíritu, sólo así saldremos victoriosos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

A mi hijo

Qué me pediste?
No tuve bastante tiempo para ti.

Lavaba tu ropa, cosía y cocinaba;
Pero cuando me traías un libro de dibujos
Y me pedías que por favor compartiera tu alegría,
Yo decía: Un poco más tarde, hijo.

En la noche te metía en la cama todo asegurado,
Oía tus oraciones, apagaba la luz,
Luego de puntillas caminaba con suavidad hasta la puerta…
Me hubiera gustado permanecer un minuto más.

La vida es corta, los años pasan de prisa…
Un niño pequeño crece muy rápido.
Ya no está a tu lado,
Sus preciosos secretos a confiar.

Los libros de dibujos guardados;
Ya no hay juegos que jugar.
No más besos de buenas noches, ni oraciones que escuchar.
Todo eso es parte del ayer.

Mis manos ocupadas una vez, ahora están quietas.
Los días son largos y difíciles de llenar,
Yo quisiera poder regresar y hacer,
Las pequeñas cosas que me pediste que hiciera.

Autor desconocido.


VIVE COMO SI FUERA EL ÚLTIMO DIA

De alguna u otra forma nos hemos visto afectados por el fallecimiento de alguien cercano. Y cada día nos vamos enterando de la muerte de distintas personas que fallecen debido a causas muy diversas como: enfermedad, accidente, vejez, suicidio, asesinato, guerra, etc.

Lo real es que la impermanencia de la vida es un hecho del que ninguno de nosotros puede escapar. De hecho, este mismo momento podría ser el último de nuestra existencia.

Pensar que algún día dejaremos este mundo, podría afectar directamente en la forma de vivir que adoptamos. No importa nuestra postura ante el tema de la muerte, aun así decidiremos actuar como creamos conveniente, mientras tengamos vida. Es difícil entender que en la vida, existe el tiempo para disfrutar cada momento. Siempre deseamos adelantarnos a nuestro tiempo, o añoramos viejas épocas, pero nunca disfrutamos el momento que estamos viviendo. Cuando somos niños queremos ser ya grandes para hacer cosas de adultos, y cuando estamos en la plenitud de la vida anhelamos volver a ser pequeños y gozar al máximo cada instante. No hemos aprendido a darle el valor a cada momento en la vida, vivimos lamentándonos por lo que no hicimos ayer, o nos preocupamos por lo que haremos mañana, sin abrazar el hoy. Eclesiastés 3:1-8, 11

A través de la biblia aprendemos que Dios nos habla acerca de que todo lo que se hace en la tierra tiene su tiempo. Dios ha dispuesto el momento adecuado para disfrutar de la vida. Hay instantes de trabajar, y otros de descansar. Y concluye “Todo lo hice hermoso a su tiempo”.

Aquí tres principios para disfrutar cada momento:

1. Enfócate en las personas
En ocasiones las personas representan algo secundario en nuestras actividades diarias, los seres que nos rodean pasan desapercibidos. La palabra nos enseñan que el egoísmo es un enemigo claro para poder enfocarnos en las personas. Muchos caemos en el error y guiados por el egoísmo, usamos a las personas para nuestro deleite.

Un joven que desea pasar un rato de diversión con una joven, no se enfoca en las necesidades y sentimientos de ella, sino en sus propios deseos y pasiones. Joven: piensa, analiza y razona, el deseo de Dios es que disfrutes tu juventud, porque él ha hecho todo hermoso en su tiempo. Conocer más a tus padres, hermanos, amigos, ya que puedes aprender mucho de cada uno de ellos. Todo en esta vida tiene su tiempo, no te enfoques en lo que las personas te pueden dar, sino en lo que tú puedes aportar.

Por otro lado, mientras mas buscas a Dios, mientras mas quieres hacer las cosas bien, las personas que mas apegadas están a ti o las que mas quieres, te hacen la vida imposible, hasta parece que Dios es injusto (Eclesiastés 3:18). Pero Dios te demuestra que esto solo es una prueba en la que necesitas ser vencedor para crecer espiritualmente. (Santiago 1:12-15)

2. Establecer prioridades
Lo jóvenes estamos acostumbrados a hacer todo al momento. Un día antes del examen, estamos tan apurados estudiando que nuestro cerebro no llega a procesar todo la información que tratamos de acumular. Muchas veces la vida no se goza con plenitud, por no hacer una planeación correcta de actividades, y dejar todo para el último. Es bueno establecer prioridades en nuestra vida, aquellas actividades que requieren nuestra mayor atención.

No te estoy diciendo que planees claramente cada actividad, pero es importante que tengas en mente aquellos trabajos que requieren esfuerzo y dedicación de nuestra parte. Analiza tus prioridades, y sin lugar a dudas, Dios debe ser la número uno (Mateo 6:36). El tiempo con Dios es una prioridad diaria, acuérdate en realizarla y disfrutar a plenitud cada día.

3. Vive intensamente
La intensidad no radica en hacer todo lo que uno desea, intensidad es hacer algo, pero algo bien. Desecha de tu vida toda tensión y ansiedad, Dios conoce todas tus necesidades y también sabe cómo suplirlas. Vive con intensidad cada momento, no pierdas el tiempo solo preocupándote por lo que harás en el futuro, goza el momento con responsabilidad.

No quieras disfrutar de algo que la vida te traerá más adelante. Sino que alégrate cada día. Muchos de nuestros jóvenes viven decepcionados, por tener que afrontar un embarazo no deseado. Otros queriendo comerse el mundo tan rápido, que nunca consolidaron una buena amistad; y algunos que querían ganarlo todo, pero más tarde se dieron cuenta que perdieron lo más importante, el amor de los suyos (Salmos 92:10).

No quieras correr, cuando puedes caminar y admirar todo lo que Dios ha preparado para ti. VIVE, SIENTE, DISFRUTA, PORQUE TODO LO HA HECHO DIOS HERMOSO EN SU TIEMPO.

Y recuerda siempre vivir como si fuera tu último día en esta tierra, y cuando no estés seguro(a) de si estas tomando la decisión correcta, pregúntate: ¿En mi lugar, lo haría Jesús? Eso te ayudará en tu caminar diario.