viernes, 15 de mayo de 2015
miércoles, 13 de mayo de 2015
martes, 12 de mayo de 2015
Dónde está el otro extremo de tu vida???
Una reflexiva historia para compartir:
La pequeña criatura tenía apenas 12 horas de haber hecho su aparición en este mundo. Para algunos este es un mundo de grandes oportunidades; para ella era un mundo de increíble dolor. Era una criatura tirada en un terreno baldío. Un niño de 10 años de edad la oyó llorar y corrió de inmediato al teléfono. Llamó a la policía, quienes pronto acudieron al lugar y recogieron el cuerpecito, todavía vivo y caliente. La bebé con apenas 12 horas de nacida, tenía todavía adherido el cordón umbilical.
El médico tomó ese tubo de carne por donde durante 9 meses había recibido la vida y dijo, comprendiendo todo el dolor del drama: ¿Dónde estará el otro extremo del cordón?
La pregunta del médico deja vacío el corazón. ¿Dónde estará el vientre que albergó por 9 meses ese bebé? ¿Dónde estará esa madre que la concibió y dio a luz? ¿Dónde estará el padre que la engendró? Son preguntas que tal vez queden para siempre encubiertas, pero de ellas surgen otras preguntas. ¿Dónde está amigo, "el otro extremo de tu vida"?¿Dónde está ahora tu esposa, la mujer a la cual juraste amor?¿Dónde están los hijos que engendraste?¿Dónde esta el hogar que una vez formaste con las mejores intenciones y esperanzas?¿Dónde quedó la gratitud que le debes a Dios por la vida que te ha dado? Por más distancia que te separe, sigues unido a ellos por un "cordón umbilical invisible", pero muy real.
Permíteme decirte que nunca es tarde. Si hay todavía aliento en tu pecho, si todavía tu corazón late, si todavía tienes un poco de vida, hay una solución para todos tus errores, dramas y tragedias; hay uno en quien se puede confiar, es "el Señor JESUCRISTO", que siente el dolor del fracaso humano y tiende su mano bendita para levantar al necesitado, al caído, y darle oportuno socorro (Hebreos 4:16)
¿Dónde está el otro extremo de tu vida??
La pequeña criatura tenía apenas 12 horas de haber hecho su aparición en este mundo. Para algunos este es un mundo de grandes oportunidades; para ella era un mundo de increíble dolor. Era una criatura tirada en un terreno baldío. Un niño de 10 años de edad la oyó llorar y corrió de inmediato al teléfono. Llamó a la policía, quienes pronto acudieron al lugar y recogieron el cuerpecito, todavía vivo y caliente. La bebé con apenas 12 horas de nacida, tenía todavía adherido el cordón umbilical.
El médico tomó ese tubo de carne por donde durante 9 meses había recibido la vida y dijo, comprendiendo todo el dolor del drama: ¿Dónde estará el otro extremo del cordón?
La pregunta del médico deja vacío el corazón. ¿Dónde estará el vientre que albergó por 9 meses ese bebé? ¿Dónde estará esa madre que la concibió y dio a luz? ¿Dónde estará el padre que la engendró? Son preguntas que tal vez queden para siempre encubiertas, pero de ellas surgen otras preguntas. ¿Dónde está amigo, "el otro extremo de tu vida"?¿Dónde está ahora tu esposa, la mujer a la cual juraste amor?¿Dónde están los hijos que engendraste?¿Dónde esta el hogar que una vez formaste con las mejores intenciones y esperanzas?¿Dónde quedó la gratitud que le debes a Dios por la vida que te ha dado? Por más distancia que te separe, sigues unido a ellos por un "cordón umbilical invisible", pero muy real.
Permíteme decirte que nunca es tarde. Si hay todavía aliento en tu pecho, si todavía tu corazón late, si todavía tienes un poco de vida, hay una solución para todos tus errores, dramas y tragedias; hay uno en quien se puede confiar, es "el Señor JESUCRISTO", que siente el dolor del fracaso humano y tiende su mano bendita para levantar al necesitado, al caído, y darle oportuno socorro (Hebreos 4:16)
Amiga (o), es hora de tomar un decisión, entrégale tu vida a CRISTO, Él tiene vida abundante y eterna para ti (Efesios 2:5-8)
lunes, 11 de mayo de 2015
Qué es YUGO DESIGUAL???
Qué significa YUGO DESIGUAL????
Fijémonos en
esta foto. Esa madera que une a los bueyes es UN YUGO.
Lo que
usualmente se hace es que se unen dos bueyes de la misma fuerza por medio de un
yugo. El yugo ayuda a arar el campo, creando trincheras profundas para poder
sembrar plantas. La razón por la cual los bueyes deben ser de la misma fuerza
es porque las líneas hechas en el suelo tienen que ser rectas, parejas y
profundas – si no, no sera posible que la planta sembrada ahí no prospere.
Por lo general,
se toma a un buey maduro y lo unen (por medio del yugo) con un buey más joven. El
más joven tiende a ser un poco menos paciente/maduro que el buey veterano.
¿Por qué?
Para que el
buey joven aprenda a tomar el ritmo del buey maduro. El buey joven por sí sólo,
en su inmadurez, avanzaría más, pero no cavaría tan profundo. Al intentarlo
mientras está en yugo con el buey maduro y más fuerte, no puede. El buey joven
aprende el paso y se vuelve cada vez más maduro mientras AMBOS aran la tierra.
Ahora, imagina
que el buey fuerte y maduro está en el mismo yugo que una oveja. O un perro.
¿Quién tendrá
que hacer TODA la fuerza y el trabajo para poder arar la tierra?
El buey estaría
haciendo todo el trabajo y sería imposible arar de forma recta y pareja. Es por
esto que se une un buey con otro buey – para que sea más fácil para ambos.
Lee estos versículos y piensa qué significan:
CON CRISTO:
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mateo 11:28-30)
Jesús es el
buey maduro y nosotros los bueyes jóvenes que somos unidos con Él; APRENDEMOS
de Él para madurar y poder hacer un camino recto y profundo.
Veamos otro:
“No os unáis en yugo desigual con los
incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y
qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O
qué parte el creyente con el incrédulo?” (2 Corintios 6:14-15)
Unirse a
incrédulos es como poner un buey (tú) con un perro (incrédulo). El buey SIEMPRE
hará todo el trabajo tratando de hacer un camino recto y, al final, se va a
cansar de trabajar.
Esto no sólo aplica a relaciones amorosas, aunque ahí es más evidente. También aplica a relaciones emocionales (de amistad, etc) con
profundos compromisos. Si esa persona no comparte lo MÁS importante de tu vida (JESÚS), ¿por qué hacer todo el trabajo para mantenerte en una vida recta?
Necesitamos unirnos a personas que nos ayuden a cavar una vida recta y profunda
en el Señor, para poder sembrar y dar frutos.


Tu día es ahora...!!!
Cuando decides matar el tiempo
empiezas a matar tus dones y el llamado que Dios ha puesto en tu vida. La
Biblia dice: “El que al viento observa, no sembrara; y el que mira a las nubes,
no cegara“. Eclesiastes 11.4
El primer paso para
vencer la tardanza es eliminar todas las excusas y razones para no tomar una
acción decisiva e inmediata. Lo importante no es estar ocupado sino progresar.
A los cristianos se nos debe conocer como quienes hacemos grandes cosas para Dios, no como los que simplemente hablamos de ellas. Quienes aplazan innecesariamente son mejores hablando que haciendo. Es verdad lo que Mark Twain dijo: “El ruido no produce nada. Con frecuencia una gallina que simplemente a puesto un huevo cacarea como si hubiera puesto un asteroide”.
Debemos ser como los
apóstoles. No se les conoce mucho por sus normas, procedimientos, teorías o
excusas. Por el contrario, se les conoce por sus hechos.
Muchos individuos dicen que esperan a Dios; pero en la mayoría de los casos es Dios quien los espera a ellos. Debemos decir con el salmista: “En tus manos están mis tiempos” (Salmos 31.15). El precio del crecimiento siempre es mejor que el costo del estancamiento. Como dijo Edmund Burke: “Lo que se necesita para el triunfo del mal es que los hombres valiosos no hagan nada”.
Ocasionalmente usted
puede ver a alguien que no hace nada y sin embargo parece tener éxito en la
vida. No se engañe. El viejo dicho es cierto: “Un reloj descompuesto da la hora
correcta solo dos veces por día”. Como cristianos se nos llama a progresar, no
a excusarnos.
“Un poco de dormir, un
poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar, y llegará tu
pobreza como ladrón, y tu necesidad como hombre armado.” Proverbios 24.33-34
(Biblia de las Américas). El hábito de aplazar es una herramienta del diablo
para retenernos y para hacernos desperdiciar el tiempo de Dios en nuestras
vidas. “El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar”
Proverbios 21.25
La verdad es que
mientras más nos demoremos en actuar en la dirección de Dios, más incierta
llegara a ser esta dirección.
Así que te animo a que
en este día tomes la decisión de dejar aquello con lo que matas el tiempo y le
hagas caso al salmo 6.6-8:
“Ve a la hormiga, oh perezoso
Mira sus caminos, y sé sabio;
La cual no teniendo capitán,
Ni gobernador, ni señor,
Prepara en el verano su comida,
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.” (Reina-Valera 1960)
“Ve a la hormiga, oh perezoso
Mira sus caminos, y sé sabio;
La cual no teniendo capitán,
Ni gobernador, ni señor,
Prepara en el verano su comida,
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.” (Reina-Valera 1960)
Y no olvides que: “El
alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será
prosperada.” Proverbios 13:4 (RV 1960)
miércoles, 30 de julio de 2014
EL AFÁN
EL AFÁN
La araña teje su tela a costa de un largo trabajo y de numerosas idas y vueltas. Entreteje sus innumerables hilos, sin economizar su sustancia, pues saca el material de sus propias entrañas. Pero basta un escobazo para destruir esa obra de arte. El mismo insecto corre el riesgo de terminar brutalmente sus días bajo los pies de quien hace la limpieza.
¿No ocurre lo mismo con
los humanos? Se agotan buscando riquezas o una situación mejor, más bienestar o
reconocimiento de parte de sus semejantes, diversas clases de distracciones…
Gastan su energía, su inteligencia y su salud tratando de lograr las metas terrenales
que se proponen. ¡Y cuando creen haber acabado su obra, se dan cuenta de que se
parece a una telaraña!
“Engrandecí mis obras”
–escribió el rey Salomón–, “edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; me
hice huertos y jardines… fui engrandecido… y he aquí, todo era vanidad y
aflicción de espíritu” (Eclesiastés 2:4-11).
Aprendamos a medir lo
que hacemos, no en la escala del tiempo que pasa, sino en la de la eternidad.
Sin descuidar el trabajo, es necesario dar prioridad a la salvación del alma por
la fe en Jesucristo. “¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?” (Marcos 8:36)
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